El mundo tiene su final austral según la auto denominación turÃstica, en la ciudad de Ushuaia. De hecho, existen algunos poblados más al sur, pero ninguno con la importancia de Ushuaia, por lo que la ciudad, se proyecta como un importante centro turÃstico en los confines del mundo.
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Y como no podrÃa ser de otro modo, Ushuaia cuenta con su Museo del Fin del Mundo, un edificio centenario que intenta preservar la historia de un territorio aislado y hasta inhóspito, pero infinitamente bello. La construcción, perteneciente a un antiguo banco, se encuentra en el cruce de las calles Maipú y Rivadavia. En su interior, se resguarda gran parte de la historia del sur.
El Museo del Fin del Mundo, que no es de gran tamaño, nos permite encontrarnos con objetos curiosos, como un mascarón de proa perteneciente a un navÃo famoso por su naufragio frente a las costas de la Provincia de Tierra del Fuego. Pero sobre todo, el museo explora las raÃces de los primeros habitantes de la región, los grupos indÃgenas, las misiones religiosas, y los pioneros exploradores.
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La historia, también se recorre por los variados objetos en exhibición, algunos de ellos, las primeras mercancÃas que arribaban a la ciudad. Existen salas dedicadas al presidio del Fin del Mundo, una colección de fauna autóctona, y hasta una completa biblioteca con material muy relacionado con la región.
Una visita al Museo del Fin del Mundo, nos sumergirá de lleno con la historia de una ciudad que no cuenta con mucho pasado, pero sà con un desarrollo que sorprende en un territorio tan remoto y de difÃcil acceso. Ushuaia se siente solitaria y distante en todos sus rincones, algo que de algún modo, acrecienta su magia.
