Siguiendo camino desde Puerto Madryn hacia el sur, y muy cerca de la ciudad de Rawson, se encuentra el pequeño pueblo – ciudad de Gaiman. La ciudad, nacida de la mano de los laboriosos colonos galeses que desembarcaron en las costas cercanas en el año 1865, tiene un origen casi romántico: los inmigrantes, buscaban nuevas tierras deshabitadas donde preservar sus costumbres y llegaron, como no, a la Patagonia.
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La tierra virgen del sur argentino y la similitud del clima hizo la zona ideal para asentarse, recibiendo posteriormente nuevas corrientes migratorias de galeses. A fines del siglo XIX, Gaiman serÃa el primer municipio de la provincia de Chubut. El pueblo ha dejado de ser un despojado caserÃo para convertirse en una pequeña ciudad, pero aún, se respira el espÃritu desolado en sus calles.
En Gaiman no faltan lugares donde revivir las tradiciones de los pioneros habitantes. En el poblado funciona una auténtica casa de té galesa, famosa por haber recibido a Lady Diana Spencer durante una visita a la zona en los años noventa. La historia se vive mejor que en ningún lado en el Museo Histórico Regional, que guarda relatos, fotografÃas, y herramientas de los primeros fundadores de la ciudad. No faltan algunas construcciones de estilo galés, incluyendo una Capilla (Capilla Bethel), y las casas más tradicionales.
Imagen Tetragramatón
Gaiman resulta ser una rareza urbanÃstica y hasta sociológica en el fin del mundo. Un pueblo de colonos llegado desde tierras remotas, que debió aprender a convivir con el clima muchas veces inhóspito, y las culturas indÃgenas autóctonas y siempre asediadas, especialmente por las medidas colonizadoras del gobierno argentino en tiempos de conquistas de tierras. Gaiman fue el tÃmido comienzo de un proceso de poblamiento lento y continuo, que aún hoy no alcanza para revertir el aire desolado del sur argentino, una de las últimas regiones vÃrgenes del mundo.
