Buenos Aires es una gran ciudad, y cuenta con una red de metro que para hablar correctamente, tendremos que acostumbrarnos a llamarla subte. El Subte no está muy extendido, en comparación a la dimensión de Buenos Aires. Sin embargo, es muy útil para conectar el centro de la ciudad, incluyendo la peatonal Florida, con algunos barrios un tanto alejados como Palermo o Caballito.
El Subte de Buenos Aires, es sobre todo, un medio de transporte que también podrÃa asemejarse a un museo viviente: es la red de trenes subterráneos más antigua de todo el hemisferio sur, y para nuestra fortuna, conserva algunas lÃneas intectas desde hace casi 100 años, lo que significa, que aún si no consideramos un traslado a algún punto de la ciudad, el solo hecho de utilizarla nos supondrá un interesante viaje en los tiempos primitivos de este medio de transporte.
Nos referimos en concreto a la lÃnea de subte A, la más antigua que recorre el eje de la Avenida de Mayo y su continuación por Av. Rivadavia. Imaginemos unidades de madera, que crujen al andar, con puertas manuales y estaciones que poco han cambiado. Por supuesto, que la red es muy dispar, y cuenta con lÃneas más modernas o modernizadas. La lÃnea D, por ejemplo, conecta el microcentro con muchas estaciones del barrio de Palermo, sobre la avenida Santa Fé. O la lÃnea H de subte, que es la más nueva, inaugurada hace sólo unos años, aunque de extensión todavÃa muy limitada.
El subte de Buenos Aires, funciona con el Subtepass, una tarjeta con banda magnética, y otra tarjeta plástica recargable. En cuanto al precio, las tarifas pueden sonar un tanto ridÃculas a los bolsillos extranjeros, consecuencia de un valor altamente subsidiado. El costo puede rondas los 0.40 céntimos de euro.
En general, el sistema del subte de Buenos Aires funciona aceptablemente bien, aunque está muy concurrido en horas punta. El subte será una excelente alternativa para combinar y recorrer a pie Buenos Aires, una ciudad que invita a caminarse, para descubrir sus maravillas arquitectónicas a cada paso.
